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Transcripción del discurso del presidente George Bush sobre la
reforma migratoria en Estados Unidos
FUENTE: GRUPO REFORMA
15 DE MAYO DE 2006
Washington DC, Estados Unidos (15 mayo 2006).- "Buenas tardes. Pido
algunos minutos de su tiempo para discutir un asunto de importancia
nacional: la reforma del sistema migratorio de Estados Unidos.
"El tema de la inmigración despierta intensas emociones y en las
últimas semanas, los estadounidenses hemos visto el despliegue de
esas emociones. En las calles de las ciudades más importantes se han
congregado muchedumbres en apoyo de quienes están en el país
ilegalmente. En nuestra frontera sur, hay otros que se han
organizado para impedir el ingreso de inmigrantes ilegales. En todo
el país, los estadounidenses tratan de armonizar esas imágenes
dispares, y en Washington, el debate sobre el tema de la inmigración
ha llegado al momento decisivo. Esta noche, dejaré clara cuál es mi
posición y hacia dónde quiero conducir a nuestro país en lo que se
refiere a este tema vital".
"Debemos comenzar por reconocer los problemas de nuestro sistema de
inmigración. Durante décadas, Estados Unidos no ha tenido el control
completo de sus fronteras. Como resultado, muchos de los que desean
trabajar en nuestra economía han podido cruzar furtivamente la
frontera, y millones se han quedado".
"Una vez aquí, los inmigrantes ilegales viven a la sombra de nuestra
sociedad. Muchos usan documentos falsos para conseguir trabajo y eso
hace difícil que los empleadores puedan verificar que los
trabajadores que contratan sean legales. La inmigración ilegal
ejerce presión sobre las escuelas y los hospitales públicos, agota
los presupuestos estatales y locales, y lleva la delincuencia a
nuestras comunidades. Estos son problemas reales. Sin embargo,
debemos recordar que la gran mayoría de los inmigrantes ilegales son
gente decente que trabaja mucho, que sustenta a sus familias, que
practica su fe, y que tiene un vivir responsable. Son parte de la
vida estadounidense, pero están mucho más allá del alcance y la
protección de la ley estadounidense".
"Somos un estado de derecho, y debemos hacer que se cumpla con
nuestras leyes. También somos una nación de inmigrantes y debemos
respetar esa tradición, que ha fortalecido a nuestro país de tantas
maneras. Éstos no son objetivos contradictorios; Estados Unidos
puede ser a la vez una sociedad que cumple con la ley y una sociedad
acogedora. Solucionaremos los problemas creados por la inmigración
ilegal, y crearemos un sistema que es seguro, ordenado y
equitativo".
"Por ello es que apoyo una reforma migratoria integral que logre
cinco objetivos claros".
"Primero, Estados Unidos debe asegurar sus fronteras. Esta es una
responsabilidad básica de una nación soberana. También es un
requisito urgente de nuestra seguridad nacional. Nuestro objetivo es
directo: la frontera debe estar abierta al comercio y la inmigración
legal y cerrada a los inmigrantes ilegales, así como a los
delincuentes, los narcotraficantes y los terroristas".
"Fui el Gobernador de un estado que tiene una frontera de mil 200
millas con México. Por ello es que sé lo difícil que es hacer
respetar la frontera y lo importante que es".
Desde que pasé a ser Presidente, hemos aumentado en 66 por ciento
los fondos para la seguridad fronteriza y ampliado la Patrulla
Fronteriza de aproximadamente 9 mil agentes a 12 mil. Los hombres y
mujeres de nuestra Patrulla Fronteriza están haciendo un muy buen
trabajo en circunstancias difíciles y en los últimos cinco años
hemos detenido y repatriado a seis millones de personas que han
entrado al país de manera ilegal".
"A pesar de este progreso todavía no tenemos el control total de la
frontera y estoy decidido a modificar esta situación. Esta noche
hago un llamamiento al Congreso para que proporcione fondos para
implementar grandes cambios en el personal y la tecnología en la
frontera. Para finales de 2009, aumentaremos el número de agentes de
la Patrulla Fronteriza en otros 6 mil. Cuando estos nuevos agentes
sean desplegados, habremos más que duplicado el tamaño de la
Patrulla Fronteriza durante mi presidencia".
"Al mismo tiempo, estamos poniendo en marcha la iniciativa de
seguridad fronteriza más moderna desde el punto de vista tecnológico
de la historia de Estados Unidos. Construiremos vallas de alta
tecnología en los corredores urbanos y construiremos nuevas rutas de
patrulla y barreras en las zonas rurales. Emplearemos sensores de
movimiento, cámaras infrarrojas, y vehículos no tripulados para
impedir los cruces ilegales. Estados Unidos tiene la mejor
tecnología del mundo, y aseguraremos que la Patrulla Fronteriza
tenga la tecnología que necesita para hacer su trabajo y dar
seguridad a nuestra frontera".
El entrenamiento de miles de nuevos agentes de la Patrulla
Fronteriza y llevar la más avanzada tecnología a la frontera tomarán
tiempo. Sin embargo, la necesidad de asegurar nuestra frontera es
urgente. Por lo tanto, estoy anunciado varias medidas inmediatas
para fortalecer la frontera durante este período de transición".
"Una forma de ayudar durante esta transición es usar la Guardia
Nacional. Por ello, en coordinación con los Gobernadores, se
desplegarán en la frontera hasta 6 mil miembros de la Guardia
Nacional. La Patrulla Fronteriza se mantendrá a la cabeza. La
Guardia ayudará a la Patrulla Fronteriza en la operación de los
sistemas de vigilancia, el análisis de la información de
inteligencia, la instalación de vallas y barreras de vehículos, la
construcción de caminos de patrulla, y el entrenamiento. Las
unidades de la Guardia no estarán involucradas en actividades de
aplicación directa de la ley. Esa labor estará a cargo de la
Patrulla Fronteriza. Este compromiso inicial de los miembros de la
Guardia durará un período de un año".
“Después de eso, el número de miembros de la Guardia se reducirá a
medida que se cuente con la participación de nuevos agentes de la
Patrulla Fronteriza y la aplicación de nuevas tecnologías. Es
importante que los estadounidenses sepan que tenemos suficientes
fuerzas de la Guardia para vencer en la guerra contra el terrorismo,
responder a los desastres naturales y ayudar a asegurar nuestra
frontera".
"Estados Unidos no va a militarizar la frontera sur. México es
nuestro vecino y nuestro amigo. Continuaremos trabajando
cooperativamente para mejor la seguridad en ambos lados de nuestra
frontera, para afrontar problemas comunes como el narcotráfico y el
crimen y para reducir la inmigración ilegal".
"Otra forma de ayuda durante este período de transición es a través
de la aplicación de la ley estatal y local en nuestras comunidades
fronterizas. Por ello, aumentaremos los recursos federales para las
autoridades estatales y locales que ayudan a la Patrulla Fronteriza
en misiones dirigidas de aplicación de la ley. Y daremos a las
autoridades locales y estatales el entrenamiento especializado que
necesitan para ayudar a los agentes federales a capturar y detener a
inmigrantes ilegales".
"Los agentes de la policía local y estatal son un recurso
importante, y son parte de nuestra estrategia para asegurar nuestras
comunidades fronterizas".
"Las medidas que he descrito mejoran nuestra capacidad de capturar a
la gente que ingresa en nuestro país de manera ilegal. Al mismo
tiempo, debemos asegurar que cada inmigrante ilegal que detengamos
cruzando nuestra frontera sur sea repatriado. Más del 85 por ciento
de los inmigrantes ilegales que capturamos cruzando la frontera sur
son mexicanos y la mayoría es enviada de regreso a las 24 horas.
Pero cuando capturamos inmigrantes ilegales de otros países, no es
fácil repatriarlos. Durante muchos años, el Gobierno no tuvo espacio
en nuestras instalaciones de detención para mantenerlos mientras se
llevaba a cabo el proceso jurídico. Por ello la mayoría era puesta
en libertad y en medio de nuestra sociedad se les pedía que
volvieran para una comparecencia ante un tribunal Esta práctica,
llamada 'detención y liberación' es inaceptable y le pondremos fin".
"Estamos tomando varias medidas importantes para concretar este
objetivo. Hemos ampliado el número de camas en nuestros centros de
detención, y continuaremos agregando más. Hemos acelerado el proceso
legal para reducir el tiempo medio de deportación. Y hemos dejado
claro a los gobiernos extranjeros que deben aceptar el regreso de
sus ciudadanos que violan nuestras leyes de inmigración. Como
resultado de estas acciones, hemos puesto fin a la 'detención y
liberación' de inmigrantes ilegales de algunos países. Y pediré al
Congreso recursos y autoridad adicionales de manera que podamos
poner fin a la 'detención y liberación' en la frontera sur de una
vez por todas. Cuando la gente sepa que serán capturados y se les
enviará de regreso si entran en nuestro país de manera ilegal, será
menos probable que traten de entrar furtivamente".
"Segundo, para asegurar nuestra frontera, debemos crear un programa
de trabajadores temporales. La realidad es que hay mucha gente al
otro lado de nuestra frontera que hará todo lo que pueda para venir
a Estados Unidos a trabajar y hallar una mejor vida. Caminan millas
por el desierto bajo el calor del verano o se ocultan en grandes
camiones para llegar a nuestro país. Esto crea una enorme presión
sobre nuestra frontera que los muros y las patrullas no pueden
detener. Para asegurar la frontera de manera efectiva debemos
reducir el número de gente que trata de cruzar furtivamente".
"Por lo tanto, apoyo un programa de trabajadores temporales que
proporcione una vía legal para los trabajadores extranjeros que
ingresen en nuestro país de manera ordenada y por un lapso limitado.
Este programa ajustaría el número de trabajadores extranjeros
dispuestos con el de los patrones que ofrezcan empleos para trabajos
que los estadounidenses no estén realizando. Se exigirá que cada
trabajador que solicite ingresar en el programa apruebe una
investigación de antecedentes criminales. Y el trabajador temporal
deberá regresar a su país de origen al concluir su permanencia".
"El programa de trabajadores temporales atenderá las necesidades de
nuestra economía y otorgará a los inmigrantes honestos una forma de
dar sustento a sus familias al tiempo que respetan la ley. El
programa de trabajadores temporales reduciría la necesidad de
contrabandistas de personas y haría menos probable que la gente
arriesgue la vida para cruzar la frontera. Reduciría la carga
financiera sobre los Gobiernos estatales y locales al sustituir a
los trabajadores ilegales con contribuyentes tributarios legales. Y,
sobre todo, el programa de trabajadores temporales se sumaría a
nuestra seguridad al constatar que sabemos quién está en nuestra
país y por qué está aquí".
"Tercero, necesitamos que los patrones se responsabilicen por los
trabajadores que contratan. Es contrario a la ley contratar a
alguien que se encuentre en este país de forma ilegal. Sin embargo,
las empresas no pueden verificar la situación legal de sus empleados
debido al problema generalizado de la falsificación de documentos.
Por lo tanto, una reforma integral de la inmigración debe incluir un
mejor sistema para verificar documentos y seleccionar a los
trabajadores".
"Una parte clave de este sistema debería ser una nueva tarjeta de
identificación por cada trabajador extranjero legal. Esta tarjeta
debería utilizar tecnología biométrica como huellas dactilares
detectadas de manera digital para impedir alteraciones. Una tarjeta
a prueba de falsificaciones nos ayudaría a hacer respetar la ley y
no dejaría a los empleadores excusa alguna para violarla. Y al hacer
que sea más difícil que los inmigrantes ilegales encuentren trabajo
en nuestro país, desalentaríamos el cruce ilegal de las fronteras".
"Cuarto, debemos afrontar la realidad de que millones de inmigrantes
ilegales ya se encuentran aquí. No se les debería dar un recurso
automático para obtener la ciudadanía. Eso es amnistía y yo me
opongo a ella. La amnistía sería injusta para quienes ya se
encuentran aquí de manera legal y sería una invitación para más olas
de inmigrantes ilegales".
"Algunos en este país argumentan que la solución es deportar a todos
los inmigrantes ilegales y que cualquier propuesta que no cumpla ese
objetivo equivale a una amnistía. Yo discrepo. No es sensato ni
realista arrestar a millones de personas, muchas con profundas
raíces en Estados Unidos, y enviarlas a través de la frontera".
"Existe un punto medio racional entre otorgar la vía automática a la
ciudadanía para cada inmigrante ilegal y un programa de deportación
masiva. Este punto medio admite que existen diferencias entre un
inmigrante ilegal que cruzó la frontera recientemente y alguien que
ha trabajado aquí durante muchos años, que tiene un hogar, una
familia y una foja limpia de antecedentes. Creo que los inmigrantes
ilegales que tienen raíces en nuestro país y que quieren quedarse
deberían tener que pagar una multa sustancial por violar la ley.
Pagar sus impuestos, aprender inglés y cumplir un trabajo durante
varios años. La gente que cumpla estas condiciones debería estar en
capacidad de solicitar la ciudadanía. Pero la aprobación no debería
ser automática y tendrán que esperar en la fila detrás de aquellos
que han acatado las normas del juego y respetado la ley".
"Lo que acabo de describir no es una amnistía. Es una forma para que
aquellos que han violado la ley paguen su deuda a la sociedad y
demuestren el carácter que los hace buenos ciudadanos".
"Quinto, debemos respetar la gran tradición estadounidense del
crisol de razas que nos ha convertido en un solo país a partir de
muchos pueblos. El éxito de nuestra nación depende de que ayudemos a
los que recién llegan, a que se integren en nuestra sociedad y
adopten nuestra identidad común de estadounidenses. En este país
estamos unidos por nuestros ideales compartidos, por el aprecio de
nuestra historia, el respeto a nuestra bandera y la capacidad de
hablar y escribir el idioma inglés. El inglés es también clave para
abrir las oportunidades de Estados Unidos. El inglés permite que los
recién llegados vayan desde la recolección de cosechas a abrir un
mercado de abastos, desde limpiar oficinas a administrar oficinas,
desde una vida de bajos salarios a un diploma, una carrera, y un
hogar propio. Cuando los inmigrantes se asimilan y avanzan en
nuestra sociedad, hacen realidad sus sueños, renuevan su espíritu y
contribuyen a la unidad de Estados Unidos".
"Esta noche queremos hablar directamente a los miembros de la Cámara
de Representantes y el Senado: un proyecto de reforma migratoria
debe ser integral porque todos los elementos de este problema deben
ser analizados de manera conjunta, o ninguno de ellos podrá
resolverse. La Cámara ha aprobado un proyecto migratorio. El Senado
debería actuar para finales de este mes. Así es que podemos
armonizar las diferencias entre los dos proyectos y el Congreso
puede apoyar un proyecto integral para que yo lo promulgue".
"Estados Unidos necesita llevar a cabo este debate sobre la
inmigración de manera razonada y en un tono respetuoso. Los
sentimientos son profundos en este tema y debemos resolverlos. Todos
nosotros debemos tener eso en consideración. No podemos construir un
país unificado al incitar la ira de la gente o hacer mal uso de los
temores de nadie, o de explotar el asunto de la inmigración con
fines políticos. Siempre debemos recordar que nuestros debates y
decisiones afectarán vidas y que cada ser humano tiene dignidad y
valores no importa lo que digan sus documentos de ciudadanía".
"Sé que muchos de ustedes que escuchan esta noche tienen un padre o
un abuelo que llegó desde otro país con sueños de una vida mejor.
Ustedes saben lo que significaba para ellos la libertad y ustedes
saben que Estados Unidos es un país de más esperanzas debido al
trabajo y al sacrificio de ellos".
"Como Presidente, he tenido la oportunidad de conocer gente de
muchos orígenes y de escuchar lo que significa para ellos Estados
Unidos. En una visita al Hospital Naval de Bethesda, Laura y yo
conocimos a un infante de marina llamado Guadalupe Denogen. Denogean,
sargento artillero, llegó a Estados Unidos desde México cuando era
un niño. Pasó los veranos recogiendo la cosecha con su familia y se
presentó en cuanto pudo como voluntario al Cuerpo de Infantes de
Marina de Estados Unidos. Durante la liberación de Iraq, el sargento
artillero Denogean resultó gravemente herido. Cuando se le preguntó
si tenía alguna solicitud especial, mencionó dos. El ascenso del
cabo que ayudó a rescatarlo y la posibilidad de ser ciudadano de
Estados Unidos. Y cuando este valiente infante de marina levantó su
mano derecha y juró lealtad para convertirse en ciudadano del país a
que había defendido durante más de 26 años. Me sentí honrado de
estar a su lado".
"Siempre nos sentiremos orgullos de recibir a gente como Guadalupe
Denogean como compatriota. Nuestros nuevos inmigrantes son justo lo
que siempre han sido, gente dispuesta a arriesgar todo por el sueño
de la libertad. Y Estados Unidos sigue siendo lo que siempre ha
sido, la gran esperanza en el horizonte, una puerta abierta al
futuro, una tierra bendita y prometida".
"Rendimos tributo al legado de todos los que llegan, no importa de
dónde, porque confiamos en la virtud de nuestro país de hacer que
todos los estadounidenses seamos una Nación bajo un Dios. Gracias.
Buenas noches."
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