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JALPA, Zac., 23 de
febrero de 2007.
Palabras del Presidente de los Estados Unidos Mexicanos, licenciado
Felipe Calderón Hinojosa, durante el evento Remesas Costo y Acceso a
Servicios Financieros, que tuvo lugar en este municipio.
Gracias,
amigas y amigos, gracias jalpenses.
Licenciada
Amalia García, Gobernadora del Estado de Zacatecas, muchas gracias por
su hospitalidad; diputado Juan Francisco Ambriz Valdés, Presidente de
la Gran Comisión del Congreso del Estado; diputado Bernardo del Real
Ávila, Presidente del Tribunal Superior de Justicia.
Estimado
Francisco Figueroa Flores, Presidente Municipal de Jalpa; señora
Louise Roseman, directora del Sistema de Pagos y Operaciones de la
Reserva Federal de Estados Unidos; amigas y amigos jalpenses; amigos
todos:
La verdad
estoy muy contento porque se me hizo de estar aquí en Jalpa, tenía yo
por alguna circunstancia el compromiso de estar aquí y ciertamente,
todos le dudábamos que se fuera hacer, pero afortunadamente aquí
estoy, y qué bueno que se me permitió cumplir con esta palabra que
tenía empeñada con la gente de Jalpa.
Me da mucho
gusto verlos nuevamente y poderles extender mi agradecimiento.
También era
muy significativo para mí porque, como dije en alguna ocasión, miles
de mexicanas y mexicanos han salido de aquí, de este municipio, de
esta región de Los Cañones, de esta entraña de México a buscar un
mejor porvenir para su familia.
Y son ya
más de un millón, millón y medio los que cruzaron el río y que ya no
han vuelto, que probablemente no volverán.
Yo también
soy originario de un estado que todos los días vive este éxodo de
paisanos hacia el norte.
Al igual
que los zacatecanos, muchos michoacanos han tenido que buscar una vida
distinta y mejor, arriesgando, incluso, la vida.
Y al igual
que ustedes yo tengo primos en California, cuñados en Nuevo México,
tíos en Chicago, que emigraron, que luchan y que viven en Estados
Unidos, muchos de ellos a salto de mata.
Por eso yo
reconozco en los migrantes a gente de trabajo, gente que está dando lo
mejor de sí, gente que lucha por encontrar una vida mejor enfrentando
toda clase de adversidades.
Su esfuerzo
de superación, su lucha por abrirse un camino de progreso aunque estén
lejos de la tierra, lejos de los suyos, un ejemplo para todos los
mexicanos.
A mí me
duele la migración, como nos duele finalmente a todos, porque no
contra lo que muchos piensan, no nos gusta ver a nuestras familias
separadas, no nos gusta ver a nuestros pueblos convertidos en tierra
donde sólo hay ancianos o niños, no nos gusta ver a nuestro México
dividido en aquí y allá.
Es una
herida abierta, una herida abierta que sé que algún día cerraremos,
precisamente, generando condiciones de trabajo y oportunidades para
los mexicanos aquí en esta tierra.
Pero
mientras tanto tenemos que hacer acciones, decisiones, programas que
le ayuden a la gente a enfrentar los múltiples problemas que genera
esta situación.
Por eso, en
reconocimiento a ese esfuerzo, y del sufrimiento de las familias que
se ven obligadas a separarse, mi Gobierno tiene un firme compromiso
con nuestros paisanos del otro lado del Río Bravo y con sus familias
aquí en México.
Y siento
que ambos países debemos trabajar en acciones como ésta, que son
acciones constructivas que benefician a los dos países.
Y que como
dijo la gobernadora: benefician a la gente que, más allá de nuestras
diferencias, es lo que verdaderamente importa.
Y pienso
que toda la política pública del Gobierno de México y del propio
Gobierno de Estados Unidos, y eso es algo que le voy a plantear
próximamente al Presidente Bush en su visita a México, tiene que
hacerse sobre acciones constructivas, que tenemos que ver qué es lo
que construye una relación sólida, de provecho para ambos pueblos y no
lo que divide, aleja y confronta a nuestra gente.
Entender
que lo que necesitamos es generar condiciones de desarrollo aquí y no
tratar de frenar arbitrariamente lo que es un fenómeno económico y
social derivado de que somos vecinos, y de que nuestras economías son
complementarias, y de que el capital americano necesita la mano de
obra mexicana, y por eso he de decir y repetir ahora y siempre que
estoy convencido que hace más, mucho más para reducir la migración,
hace más un kilómetro de carretera aquí en Zacatecas que 100
kilómetros de muro en Texas o en Arizona.
Durante mi
campaña me comprometí a ayudarles a disminuir el costo de lo que se
paga por el envío de remesas y hacer que este trámite sea más rápido y
sea más sencillo para usted.
Por eso me
da mucho gusto venir hoy a darle cumplimiento al compromiso número 93
de las Cien Acciones para los Primeros Cien Días de Gobierno.
Porque no
es justo que el fruto del trabajo de nuestros paisanos, el resultado
de su esfuerzo, se pierda en el camino de Estados Unidos a México; no
es justo que ellos tengan que pagar comisiones costosas y abusivas
para que ustedes puedan recibir el dinero que les envían.
Tan sólo el
año pasado se llevaron a cabo casi 66 millones de operaciones de
remesas, con un promedio de 350 dólares cada uno; nosotros queremos
que ese dinero les llegue completito, lo más completo que se pueda,
íntegro a ustedes, a sus familiares. Y, eso es precisamente el motivo
que nos reúne aquí.
Hoy estamos
poniendo en marcha un sistema por medio del cual el BANSEFI, el Banco
del Ahorro Nacional y Servicios Financieros y sus asociados, de la Red
de la Gente, que son, entre otros, varias cajas populares,
regularizadas, se suman a este esfuerzo para que reciban su dinero en
forma segura, cómoda y rápida.
La Red de
la Gente, la forma el BANSEFI con las entidades de ahorro y crédito
popular y tiene presencia en lugares donde generalmente no hay bancos
comerciales.
Actualmente
cuenta con mil 363 sucursales con presencia en 650 municipios,
particularmente, en zonas rurales.
La Red de
la Gente abre la oportunidad para que la población de bajos recursos
en las regiones más apartadas pueda tener cuentas de ahorro para
recibir sus remesas y, también, para ir poco a poco teniendo acceso a
servicios financieros como: seguros o bien, hipotecas, préstamo,
incluso sistemas de ahorro para el retiro.
Estamos
poniendo, además, en práctica, instalaciones que tenía el Gobierno y
que venían cada vez teniendo menor uso como son: las oficinas de
telégrafo.
Ahora con
el BANSEFI y con esta Red de la Gente, las propias oficinas de
telégrafos y, además, en todas las sucursales de las Cajas Populares
legalizadas o regularizadas se pueden recibir estas remesas de una
manera muy práctica y muy eficiente.
¿Qué es lo
que queremos hacer con el sistema?
Queremos
que alguien que deposita su dinero en un banco en Chicago o en Los
Angeles pueda, su familia, retirar ese mismo dinero en un cajero
automático, o en una sucursal de BANSEFI, o en las sucursales de
TELECOM, lo que eran, lo que son las de Telégrafos Nacionales, con las
tasas más bajas del mercado.
Aquí la
gobernadora ha señalado y con razón, el abuso que representa cobrar
una comisión casi del 20 por ciento en las remesas, bueno, pues con
este sistema la comisión o el cargo que se va a cobrar es menor al uno
por ciento de las remesas.
¿Cómo se va
a lograr?
Mi familiar
abre una cuenta en cualquier banco de allá y ustedes abren una cuenta
con BANSEFI, el dinero se puede transferir vía electrónica de cuenta a
cuenta.
BANSEFI va
a utilizar el esquema que se llama Directo a México, creado por el
Banco de México y la Reserva Federal de Estados Unidos, a quien yo le
agradezco sinceramente su esfuerzo y colaboración.
Aquí está
presente la señora Roseman, Directora del Sistema de Pagos y
Operaciones de la Reserva Federal de Estados Unidos, a quien le damos
la bienvenida y agradecemos su presencia.
Thank you,
be here and wellcome to México
El
costo, como yo decía, mediante el esquema Directo a México va a estar
generalmente en un dólar por envío, y cuando mucho de uno a cinco
dólares, a diferencia de que el costo que se genera por otros medios
que fluctúa entre 10, 15 dólares por cada 300 enviados.
¿Qué es lo
que se tiene que hacer?
Abrir una
cuenta en BANSEFI para que tengan su tarjeta, su plástico de débito,
que sus parientes en Estados Unidos utilicen la Matrícula Consular,
que no necesitan tener, obviamente muchos no tienen papeles, pero en
los consulados mexicanos les vamos a dar una matrícula, una cédula que
les permitirá, con ese documento, abrir una cuenta en los bancos más
cercanos a la gente.
¿Qué
ventajas tiene?
Es muy
rápido, el mismo día o al día siguiente, más bien, van a tener
disponible ese dinero; es seguro, es barato, que no le van a cobrar
las comisiones que cobran una serie de oficinas, casas, negocios que
se dedican a esto.
A su vez
los parientes de migrantes que viven en de comunidades apartadas ya no
van a tener que desplazarse varias horas para recoger su dinero porque
la red llega a zonas rurales y urbanas donde no hay bancos
comerciales.
Además,
BANSEFI les va a ofrecer no sólo el envío y el pago de dinero, sino
también la oportunidad de ahorrar depositando en una cuenta bancaria y
contar con los servicios de préstamos, apoyos, hipoteca que la banca
popular puede ofrecer.
Queremos
que los migrantes y sus familias utilicen los servicios bancarios en
ambos lados de la frontera y accedan a través de su ingreso y remesa a
una mejor calidad de vida.
Por cierto,
en esa matrícula o cédula consular, o al igual cuando la gente allá en
los consulados saca su pasaporte mexicano o el de sus hijos paga una
cantidad, que efectivamente entra a ser parte de los ingresos del
gobierno.
Por eso hoy
también quiero hacer otro anuncio muy especial, estoy comprometido a
ser un Presidente que sirva y esté atento a los mexicanos en Estados
Unidos, y por ello, en cumplimiento de otra de las acciones, la 96 de
las Cien Acciones para los Primeros Cien Días de Gobierno, he dado
instrucciones para que desde ya, todo el dinero, todo el dinero que se
recaude en los consulados de México en Estados Unidos, hasta el último
centavo se quede allá para servir mejor a los mexicanos que viven en
Estados Unidos, para que se les preste un mejor servicio, para que se
les atienda más horas en el día, para que puedan los cónsules cumplir
mejor con su trabajo.
Gracias a
esta medida la Secretaría de Relaciones Exteriores va a poder abrir
otros consulados donde ya tenemos mucha presión de mexicanos allá; el
Consulado de Nueva Orleáns, por ejemplo, o en Idaho y otros más, y
además vamos a fortalecer la Red de Consulados Móviles para que vayan
a visitar a las comunidades de mexicanos, especialmente, desde luego,
a las comunidades de zacatecanos y de michoacanos que están en Estados
Unidos.
Con este
dinero, con el dinero que se va a recaudar en los consulados también
vamos a poner un teléfono, una atención telefónica gratuita para los
mexicanos en Estados Unidos para los paisanos.
Decía un
gran poeta zacatecano, Ramón López Velarde, que nació aquí cerquita,
bueno en su poema tan querido por todo nosotros, Suave Patria, tiene
un verso que dice: "Suave Patria, tu casa es todavía muy grande".
Y así
pienso yo cuando se trata de los mexicanos.
Para mí,
México no termina en la frontera con Estados Unidos, no termina ni en
el Río Bravo, ni en la barda.
Para mí,
donde quiera que haya un mexicano o una mexicana ahí está México y que
en ese corazón vamos a trabajar todos los días teniéndolo en mente
Amigas y
amigos:
Cuando
nuestros paisanos cruzan la frontera para el norte, nuestro país
pierde el talento y la creatividad de sus mujeres y sus hombres.
Se van
muchas veces los mejores, los más fuertes, los más jóvenes, los más
audaces.
Se van y
dejan aquí a sus familias. México se divide, sí, sí recibimos remesas,
nuestra gente es solidaria con su familia y con los nuestros pero eso
no significa que México este mejor.
Tenemos que
hacer que nuestro país genere oportunidades de trabajo para que la
migración no sea una herida abierta y siga dividiendo a nuestras
regiones, a nuestros pueblos y a nuestras ciudades.
La
migración fragmenta nuestras familias, obliga a dejar a los hijos, a
los padres, a la esposa, al marido.
Yo sé y lo
he visto, la difícil situación que representa el despedir a un ser
querido para muchas familias; sé de las contrariedades que enfrentan
los migrantes.
Me ha
tocado como Presidente, dar el pésame a nombre de todos los mexicanos
a una madre que recibe el cadáver de su hijo.
Por eso sé
que es una obligación moral y política de nosotros, de los mexicanos
que estamos aquí, de los mexicanos que están allá, de nuestra
generación, crear las condiciones para que la gente pueda quedarse en
sus comunidades, vivir dignamente con su familia.
Y entiendo
este fenómeno, la economía de Estados Unidos y la de México se
complementan, aunque no se quiera, se complementan.
Una, es
intensiva en capital; otra, es intensiva en mano de obra.
Y como yo
decía aquí en Jalpa, eso significa que son como dos zapatos: el zapato
izquierdo y el derecho; se complementan necesariamente.
Y una de
dos: o pasa la mano de obra allá a donde está el capital y se
complementan y eso hace crecer la economía de Estados Unidos, como ha
ocurrido, aunque no se quiera reconocer; o bien, pasa el capital aquí
a México a donde está la mano de obra.
Yo quiero
que entre todos generemos condiciones de inversión, de seguridad. Por
eso le estamos metiendo tanto a recuperar la seguridad de nuestro
país, con todo el esfuerzo que eso significa.
Que
generemos condiciones de certeza y generemos condiciones de
estabilidad para que haya inversión, y México sea uno de los mejores
destinos de inversión en el mundo.
¿Por qué?
Porque en
lugar de que la mano de obra se vaya a riesgo de su vida a Estados
Unidos, a buscar el capital, es mejor que la frontera en lugar de que
la cruce la gente, la frontera mejor la cruce la inversión y en lugar
de que se vaya la mano de obra, venga la inversión aquí, a donde está
la gente y aquí se generen las fábricas y los talleres y los
invernaderos, y no tenga que salir nunca más la gente de México a
arriesgar la vida a otro lugar.
Eso es lo
que queremos, por eso, mi compromiso es trabajar al lado de ustedes,
trabajar al lado de la gobernadora, al lado de los presidentes
municipales, trabajar al lado del Congreso, de los diputados y
senadores cuya presencia, por supuesto, agradezco esta tarde aquí en
Jalpa, trabajar al lado de los mexicanos, de los mexicanos aquí en Los
Cañones y de los mexicanos donde quieran que estén, en una cocina en
Los Angeles, o en un campo, en un valle, en la cosecha en Estados
Unidos o en una oficina.
Donde
quiera que se encuentre un mexicano entre todos tenemos que sumar
esfuerzos para hacer de nuestro país un México con rostro diferente.
Sólo
sumando esfuerzos, como lo estamos haciendo, vamos a poder construir
ese México distinto y mejor, un México justo, un México equitativo, un
México más libre, más democrático, un México seguro y limpio, un
México en pocas palabras, un México distinto y mejor, un México
ganador, fuerte, firme y seguro de sí mismo como lo merecen nuestros
hijos.
Por ese
México que viene vamos juntos adelante a conducir a nuestro país al
futuro.
Muchas
gracias y muy buenas tardes a todos ustedes.
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