México, D.F., 31 de agosto de 2005.
VERSIÓN ESTENOGRÁFICA DE LAS PALABRAS
DEL CONSEJERO PRESIDENTE DEL IFE, DR. LUIS CARLOS UGALDE,
DURANTE LA REUNIÓN ORGANIZADA POR LA PRESIDENCIA
DE LA REPÚBLICA SOBRE EL VOTO DE LOS MEXICANOS EN
EL EXTRANJERO, EFECTUADA HOY EN PALACIO NACIONAL.
Muy buenos días.
Ciudadano Presidente de la República; señores
Presidentes de la Cámara de Senadores y de la Cámara
de Diputados; distinguidos Gobernadores; Funcionarios Públicos;
compañeras y compañeros de las comunidades
mexicanas en el extranjero:
La reforma a la ley electoral que permitirá a nuestros
connacionales residentes en el extranjero votar en las próximas
elecciones presidenciales, es la ampliación de los
derechos políticos de los mexicanos más trascendente
en los últimos 10 años.
Sin duda, la materialización de este objetivo, largamente
buscado, ha sido finalmente posible gracias a la confianza
que la sociedad tiene en el sistema de organización
electoral, del cual el IFE es parte fundamental.
En este proyecto de relevancia histórica han concurrido
los esfuerzos de los mexicanos que viven fuera de nuestro
país, de los poderes Ejecutivo y Legislativo, así
como del Instituto Federal Electoral, en su carácter
de organismo constitucional autónomo. En este contexto,
nuestro Instituto asume, con orgullo y optimismo, la gran
responsabilidad de organizar los primeros comicios en los
que participarán los mexicanos que residen en el
exterior.
El IFE garantiza desde hoy que este ejercicio tendrá
los mismos niveles de certeza y transparencia que caracterizan
a las elecciones federales en nuestro país. Para
ello, el IFE ya ha adecuado todos sus instrumentos de planeación
y está dando los primeros pasos de organización
y logística del voto en el extranjero, en el marco
de la preparación del proceso electoral federal 2005-2006.
Además de la adecuada planeación técnica,
el éxito del voto de los mexicanos en el extranjero
también requiere de un genuino compromiso legal y
político por parte de todos los actores involucrados.
Es indispensable que los ciudadanos que viven fuera de México
participen con el envío de su solicitud para votar,
a partir del 1º de octubre, y posteriormente con su
voto por correo, de acuerdo con los procedimientos aprobados.
Es necesario que las instancias de los poderes Ejecutivo,
Legislativo y Judicial apoyen, como ya lo han hecho hasta
el día de hoy, al IFE en las diversas tareas por
emprender. El Ejecutivo Federal, a través de la Secretaría
de Relaciones Exteriores y de Comunicaciones y Transportes,
con el Servicio Postal Mexicano, en el cual se contribuirá
a las tareas de difusión, envío de documentación
electoral y promoción del voto. Los tres poderes
del Estado mexicano tendrán un papel fundamental
para proporcionar la certeza y protección que esta
modalidad del sufragio requiere para convertirse en un ejercicio
exitoso, como será, estoy seguro de ello.
De manera muy importante, el buen desarrollo del voto en
el extranjero y de toda la contienda en general, requerirá
que la conducta de partidos y candidatos se apegue escrupulosamente
a la legalidad.
Con el objetivo de evitar que el financiamiento electoral
provenga de fuentes ilícitas en la ley, el legislador
expresamente estableció una prohibición absoluta
para realizar campañas y actos de proselitismo en
el extranjero. Por ello, el IFE hace un llamado a los candidatos
y a los partidos para abstenerse de realizar actos fuera
de México que vulneren las disposiciones legales.
Es indispensable que contendientes y partidos ratifiquen
su compromiso de colaborar con la autoridad electoral y
respetar las decisiones del IFE como el árbitro imparcial
de esta importante competencia electoral. Como lo he reiterado
en muchas ocasiones, el éxito del proceso electoral
dependerá del compromiso de todos para respetar las
reglas existentes, para respetar a la autoridad electoral
y, sobre todo, para respetar los resultados de la contienda
electoral.
Hoy, más que nunca, la autoridad electoral y los
partidos políticos debemos avanzar juntos. De este
modo, la suma de la participación ciudadana, de la
colaboración entre poderes de gobierno y del compromiso
con la legalidad, nos permitirá a todos, a los mexicanos
que vivimos fuera y dentro del territorio nacional, garantizar
que las elecciones del próximo año y el voto
en el extranjero sean un paso más en la consolidación
de nuestras instituciones democráticas.
La confianza en nuestro sistema electoral es un activo que
a todos nos corresponde preservar y fortalecer. La sociedad
puede estar segura de que el IFE cumplirá, una vez
más, con su responsabilidad en los aspectos técnicos
de la elección, incluyendo el voto en el extranjero.
México cuenta con un sistema electoral transparente
y eficaz, que dará certeza al voto de nuestros compatriotas
que residen en el exterior, tal y como ha ocurrido dentro
de nuestro país en los últimos 15 años.
El voto de los mexicanos en el extranjero puede convertirse
en un símbolo de unidad nacional. Más allá
del debate propio de la competencia electoral, el voto en
el extranjero es una oportunidad para demostrar que por
encima de diferencias políticas, nuestro país
se encuentra unido por la convicción de que sólo
a través de la participación de todos los
mexicanos y de la legalidad, seguiremos fortaleciendo a
nuestra democracia.
Muchas
gracias.