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Discurso del Subsecretario para América del Norte de la
Secretaría de Relaciones Exteriores, Lic. Gerónimo Gutiérrez, en la
VIII Reunión del Consejo Consultivo del Instituto de los Mexicanos
en el Exterior.
Los Pinos, jueves 5 de octubre del 2006
Licenciado Vicente Fox Quesada,
Presidente Constitucional de los Estados Unidos Mexicanos,
Distinguidos miembros del Presidium,
Estimados Integrantes del
Consejo Consultivo del Instituto de los Mexicanos en el Exterior,
Señoras y señores:
Hace algunos días se celebró en el seno de la Organización de
Naciones Unidas, el Diálogo de Alto Nivel sobre Migración
Internacional y Desarrollo, foro en el que una vez más, México dejó
claro su compromiso para hacer frente al fenómeno migratorio,
asumiendo los retos y responsabilidades que implica ser un país de
origen de migrantes, y reconociendo los desafíos de ser un país de
tránsito y de destino.
En este importante foro de la ONU, México insistió en que el
fenómeno migratorio fuese abordado desde una perspectiva
multidimensional vinculada al desarrollo. No podría ser de otra
manera. La influencia y las contribuciones de las poblaciones
migrantes, tanto para las sociedades receptoras, como para sus
países de origen, es insoslayable.
La defensa de los derechos de los mexicanos en el extranjero
constituye una prioridad en la agenda de política exterior de esta
Administración, y es parte fundamental del compromiso de México con
la defensa de los derechos humanos, cuya vigencia, en nuestra
opinión, es universal.
Así, nos hemos abierto al escrutinio internacional en materia de
derechos humanos, conscientes de que nuestras exigencias hacia el
exterior sólo podrán concretarse en la medida en que cumplamos con
nuestras responsabilidades internas.
Mención aparte merece la Red Consular mexicana. Gracias al enorme
esfuerzo de los funcionarios consulares y a su activo compromiso por
acercarse a nuestra comunidad, los programas del Instituto de los
Mexicanos en el Exterior pueden llegar a los hogares de los
mexicanos que viven más allá de nuestras fronteras.
Como nunca antes, esta administración ha fortalecido la labor
consular, convirtiéndola en un apoyo fundamental para nuestros
connacionales. En este sexenio, se ha enraizado el trabajo consular
en la dinámica del Servicio Exterior Mexicano.
Dentro de nuestra estrategia institucional, es precisamente en la
Red Consular en Estados Unidos y Canadá, donde se forjan un gran
número de nuevos diplomáticos, porque sabemos que el trabajo
consular es determinante en su formación que el acercamiento a
nuestras comunidades en el exterior es fundamental para quienes
serán nuestros futuros Embajadores y Cónsules.
Señor Presidente:
Usted nos encomendó la creación de una estructura institucional para
establecer un diálogo abierto y fluido con las comunidades de
mexicanos en el extranjero. Nos dio un mandato para abrir canales
institucionales de participación para nuestra gente, y de esa manera
propiciar el trabajo conjunto entre las comunidades organizadas y
los consulados que las atienden.
De ese mandato nació el Instituto de los Mexicanos en el Exterior.
Trabajando en conjunto con los miembros del Consejo Consultivo,
hemos logrado dar voz a las demandas de nuestros connacionales.
Existen numerosos ejemplos que dan cuenta de lo anterior.
• Con la introducción de la Matrícula Consular de Alta Seguridad,
hoy más de cuatro millones de mexicanos cuentan con un documento
para identificarse ante autoridades locales en Estados y abrirse las
puertas del sector bancario, Unidos. La matrícula consular ha sido
fundamental en la batalla por abatir los costos de las remesas.
• Por primera vez en la historia, los mexicanos radicados en el
exterior tuvieron la oportunidad de ejercer su derecho de votar en
los comicios en México. El proceso electoral de julio pasado fue, en
este sentido, una primera experiencia, sin duda perfectible, que
abrirá nuevos caminos de participación política en nuestra
democracia.
• El trabajo entre comunidades y gobierno, al amparo del Programa 3
x 1, a través del cual se han realizado un gran número de obras de
infraestructura local, elegidas por las propias comunidades.
• El fortalecimiento y consolidación de la Red Consular en Estados
Unidos y Canadá. Entre las oficinas que se han abierto en este
sexenio destacan los consulados en Kansas, Las Vegas, Saint Paul y
Little Rock, así como la oficina en Leamington, Ontario.
• Hoy nuestra red consular atiende más de 100 mil casos de
protección y asistencia consular al año, más del doble que al inicio
de esta administración.
• El incremento de las oportunidades de educación con énfasis en el
aprovechamiento de tecnologías de punta, a través del
establecimiento de Plazas Comunitarias de educación a distancia, y
del apoyo directo a estudiantes y centros educativos por medio de
las Becas IME.
• La creación de propuestas novedosas en áreas de gran importancia
como la prevención en materia de salud, a través de la apertura de
las ventanillas de salud en nuestra red consular, o la semana
trinacional de salud que se lleva a cabo con el apoyo voluntario de
muchos de los aquí presentes.
• El impulso a nuevos programas para hacer posible que los mexicanos
que laboran en Estados Unidos y Canadá, reciban financiamiento para
construir o adquirir su casa en México.
• Los acuerdos con los Departamentos del Trabajo y Agricultura de
Estados Unidos, enfocados a hacer cumplir los derechos laborales de
nuestros connacionales, sin distingo de su status migratorio, y a
lograr acceso a los programas nutricionales a los que tienen
derecho.
Señoras y Señores,
Desde el inicio de la administración del Presidente Vicente Fox, el
gobierno de México ha buscado el establecimiento de nuevos
mecanismos que garanticen que la migración legal, segura, ordenada y
plenamente respetuosa de los derechos de nuestros connacionales,
entre México y Estados Unidos.
Lo ha hecho, en mi apreciación como nunca antes, por su obligación
indeclinable de velar por los derechos de nuestros nacionales y
mejorar sus condiciones de vida, orientado por un principio de
responsabilidad compartida y con la firme convicción de que está en
el interés de ambas naciones construir un nuevo marco migratorio.
Hemos sostenido y defendido las tesis que son las correctas, y los
seguiremos haciendo.
Primero, la responsabilidad compartida como principio rector de un
nuevo marco migratorio partir de cual México redoble esfuerzos para
hacer de la migración una decisión y no una necesidad y, así mismo
modernice su propia política migratoria; en tanto que Estados Unidos
actúe en consecuencia frente al hecho de que su economía demanda y
emplea ciudadanos mexicanos, los cuales hacen una enorme aportación
a ese país.
Segundo, que en el nuevo contexto de seguridad que prevalece a
partir de los ataques terroristas a Estados Unidos, hechos
absolutamente condenables, exige un esfuerzo sistemático, pero
inteligente, y basado en la cooperación para conciliar las
preocupaciones de seguridad que compartimos con el flujo de personas
y bienes a través de las fronteras.
Es un error ver a los migrantes mexicanos una amenaza a la seguridad
de Estados Unidos. Usar esta idea para fines políticos es
francamente un despropósito.
Ambos países tenemos buenas razones para trabajar a favor de una
frontera y una región segura, pero este trabajo debe privilegiar la
cooperación y entenderse como parte de una estrategia integral para
facilitar los flujos legales y legítimos de bienes y de personas.
Tercero, que para alcanzar un mejor manejo bilateral del fenómeno
migratorio entre México y Estados Unidos es imprescindible un nuevo
marco que ofrezca vías para legalizar la estancia de quienes residen
en él, pero en contravención de su marco legal; y que amplié y
modernice las vías para que aquellos que van a Estados Unidos lo
pueden hacer legalmente y con seguridad a su persona y derechos.
En la ausencia de este nuevo marco migratorio integral, la relación
entre dos naciones cuyo futuro esta entrelazado y con son
crecientemente interdependientes permanecerá trunca en lo que es su
cara más humana.
Muchas gracias.
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