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Palabras del Director del Instituto de los Mexicanos en el
Exterior, Señor Cándido Morales, en la VIII Reunión Ordinaria del
Consejo Consultivo del IME. Los Pinos, 5 de octubre del 2006.
Licenciado Vicente Fox Quesada,
Presidente Constitucional
Estados Unidos Mexicanos;
Doctor Luis Ernesto Derbez,
Secretario de Relaciones Exteriores;
Distinguidos miembros del Presidium;
Estimados Consejeros y Consejeras representantes
de las Comunidades Mexicanas en Estados Unidos
y Canadá;
Señoras y Señores;
Es para mí un gran honor tener el día de hoy la oportunidad de
compartir este espacio, con la distinguida presencia de nuestro
Primer Mandatario y del Señor Secretario de Relaciones Exteriores,
así como de todas las personalidades que amablemente nos acompañan.
A lo largo de cuatro años de existencia, la reunión del Consejero
Consultivo del IME se ha convertido en verdadero punto de encuentro
entre autoridades y representantes de la comunidad migrante.
¿Por qué es importante tal encuentro entre autoridades y migrantes?
Si me permiten, quisiera aludir a mi experiencia personal, como
mexicano en los Estados Unidos:
La Mixteca oaxaqueña comprende un vasto y árido territorio en el que
prevalece una marcada pobreza que limita la alimentación, los
empleos, la educación y el progreso de la sociedad. Esa misma
pobreza ha propiciado una alta migración hacia otros estados de la
república, pero especialmente hacia los Estados Unidos desde que en
el siglo pasado se instituyó el Programa Bracero.
En octubre de 1950, mi padre, Rafael Morales, decidió “irse al
norte” para superar problemas económicos derivados de la pobreza que
prevalecía en la Mixteca, dejando ahí a su esposa e hijos.
Durante ocho años mi familia estuvo separada, y mi madre, Concepción
Rosas, nos mantuvo con lo que obtenía tejiendo sombreros de palma.
En 1958 mi familia finalmente se reunió en Estados Unidos e ingresó
a las filas de trabajadores jornaleros del condado de Sonoma
pizcando moras, fresas, ejotes, manzanas y ciruelas.
Fue para mi un choque cultural matricularme en la escuela
estadounidense sin entender inglés. El maestro, que no sabía
español, no quiso o no pudo atender las necesidades de un alumno que
no hablaba inglés y que se sentía huraño en la cultura
norteamericana.
Es impactante vivir una experiencia así. En la escuela, como no
podía ordenar la comida en la cafetería llevaba taquitos en mi
lonchera. Muchos niños estadounidenses querían platicar conmigo, tal
vez ayudarme, pero no nos podíamos comunicar. En aquellos años no
había maestros bilingües, tampoco educación para migrantes. Los
estudiantes mexicanos éramos una minoría.
En 1972 me incorporé a la California Human Development Corporation,
organización no lucrativa que hasta ahora administra programas del
gobierno federal y estatal para apoyar a los jornaleros agrícolas de
bajos recursos. Trabajé en la CHDC hasta que el 16 de septiembre de
2002, gracias a la Presidencia de la República en México fui
nombrado Director del Instituto de los Mexicanos en el Exterior
(IME).
Desde ese día, he trabajado para que mi historia no se repita, para
que los migrantes mexicanos en Estados Unidos y Canadá tengan más
posibilidades de desarrollo humano, y se beneficien de la oferta
institucional que el gobierno de México, a través del IME, pone a su
disposición. En la VI reunión de Consejeros del IME en el 2005 me
permití hacer un recuento de los logros y retos que el IME había
obtenido en 10 temas centrales. Hoy quiero refrendar esos logros y
asegurarles que el gobierno de México escuchará sus propuestas para
establecer políticas públicas y mejorar la calidad de vida de los
migrantes mexicanos.
Ahora, en un contexto globalizado, las redes electrónicas de
información permiten que una niña o un adolescente mexicano,
temporalmente en los Estados Unidos, termine la secundaria o la
preparatoria. Por eso, es fundamental fortalecer las políticas
públicas de educación para los mexicanos en el exterior. La
promoción educativa del IME obedece a tres objetivos principales en
el mediano y el largo plazo, estos son: fomentar programas de
cooperación educativa entre ambos países; contribuir a un mejor
entendimiento entre alumnos, maestros y padres y contribuir a la
revaloración del uso del español y la cultura mexicana mediante la
promoción y difusión de la lectura.
Nuestro Reporte Bienal del IME, que presentamos en esta reunión, da
cuenta del intenso trabajo entre instituciones y comunidad en el
periodo 2005-2006. Quisiera destacar los significativos logros en
materia educativa: se puso en marcha el programa de Becas IME; en 30
estados de la Unión Americana se incrementó el número de plazas
comunitarias e-México a 237 (en 2005 eran 144); se impulsó la firma
de acuerdos para la certificación de trabajadores rurales; se donó
más de medio millón de libros de texto gratuitos a escuelas con
altos índices de matrícula de niños mexicanos y de origen mexicano,
se promovió y se dio continuidad al programa de Intercambio de
maestros.
Quiero enfatizar que el Programa de Becas IME fue creado ante la
demanda de educación de las comunidades mexicanas en los Estados
Unidos, que, expresada a través de las recomendaciones del Consejo
Consultivo del IME, motivó que el Congreso de la Unión asignara 10
millones de pesos al presupuesto de la Cancillería para desarrollar
el programa de becas para migrantes mexicanos. Así, alrededor de
5650 personas se beneficiaron a través de 78 organizaciones
comunitarias.
En materia de salud, el CCIME ha actuado activamente como promotor y
difusor de los distintos programas que el IME desarrolla. La oferta
de salud del IME gira en torno a dos proyectos fundamentales en
estrecha colaboración con la Secretaría de Salud de México y las
autoridades de salud estadounidenses: la Semana Trinacional de Salud
y las Ventanillas de Salud.
Los resultados obtenidos en términos de atención y respuesta fueron
muy positivos. La V edición de la Semana Trinacional de Salud fue la
primera en movilizar la totalidad de los consulados en Estados
Unidos y Canadá, ya que se celebraron 543 eventos informativos y de
servicios médicos. Se calcula que esta Semana acercó los servicios
de salud a más de un cuarto de millón de personas. Con relación al
programa de Ventanillas de Salud, en el período 2003 – 2006 se logra
su operación en 11 consulados y la atención de más de 1 millón 400
mil personas. Quisiera nuevamente resaltar la labor de los
Consejeros, ya que sin su valioso apoyo no tendrían el impacto que
se busca.
No hay que dejar de mencionar que actualmente, entre las iniciativas
que habrá que consolidar es la Red de Talentos. En los últimos años,
se integró una red de 75 compatriotas y 150 empresas. El IME
organizó en México encuentros con profesionales de origen mexicano
que radican en Estados Unidos, para ponerlos en contacto entre sí,
acercarlos tanto a profesionales mexicanos residentes en el país,
como a las cámaras de comercio y con las empresas destacadas en
ambos países.
La importancia de las Jornadas Informativas del IME radica en su
efecto multiplicador. Desde su inicio, 1451 líderes comunitarios han
venido a México con la finalidad de dar a conocer las acciones que
el gobierno mexicano realiza en favor de los connacionales. De
estos, el 78% ha difundido información o emprendido proyectos en
favor de su comunidad.
Sin la valiosa ayuda de ustedes, la promoción de los intereses de
nuestro país en Estados Unidos, no sería sólida, significativa, con
un real poder de cabildeo en la vida política estadounidense. En la
Secretaría de Relaciones Exteriores, el IME es un puente que nos une
y nos fortalece.
Quiero expresar mi más grande agradecimiento al C. Presidente
Vicente Fox, quien confió en mi para trabajar en el proyecto del
IME. Su compromiso con la comunidad mexicana en el exterior se ve
reflejado en el hecho de que darnos la oportunidad de dirigirlo a
nosotros, los migrantes, con el apoyo invaluable de toda la
Cancillería y especialmente de la Red Consular.
Muchas gracias.
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