DISCURSO DE LA CONSEJERA  GUILLERMINA ENGELBRECHT GUADALAJARA, JALISCO, 11 MAYO DEL 2005.

 

Señoras y Señores:

 

Tengo el honor de dirigirme a ustedes como miembro del Consejo Consultivo del Instituto de los Mexicanos en el Exterior para ofrecer mis reflexiones sobre tres puntos que considero de gran importancia: primero, las migraciones en un contexto histórico y universal; segundo, el caso de la migración de mexicanos al exterior; y por último, el trabajo realizado por el Consejo Consultivo.

 

Primer punto.
 

Quiero empezar mi primer punto con un breve relato sobre una experiencia tenida recientemente en uno de mis viajes de regreso de México, la cual me hizo reflexionar sobre lo añejo que es el tema de la migración y su universalidad. En un vuelo de regreso de México a Phoenix, Arizona, tuve como compañeros de viaje a una familia entera. Mientras abordábamos observé como colocaban cuidadosamente en el compartimiento superior del avión, los elementos que se utilizan en una ceremonia azteca. Esto me hizo pensar en el tema de la migración, en nosotros los protagonistas y en la riqueza cultural que traemos con nosotros al emigrar de nuestra tierra, haciendo de nuestra cultura, una “cultura portátil.”

 

Desde sus orígenes, la historia de la humanidad ha sido marcada por el nomadismo, por una historia de migraciones. Los libros santos y las tradiciones orales de los pueblos dan cuenta de las historias de migrantes que con su tenacidad lograron establecerse en nuevas tierras, a través de conquistas, colonizaciones, o a través de asentamientos graduales. Esto nos demuestra que las migraciones no son un fenómeno reciente, pero si más frecuente y numeroso en la actualidad.

 

Segundo punto.
 

En el caso específico de la migración entre México y los Estados Unidos de Norteamérica, sabemos que ésta ha existido desde tiempos remotos. La diferencia es el número de personas que se desplazan actualmente entre los dos países. En el presente contexto de cambio multidimensional, la facilidad de transportarse, la telecomunicación, y los efectos de la globalización económica permiten que las migraciones sean más numerosas y frecuentes, del campo a las ciudades, entre ciudades mismas y entre países.

 

Los mexicanos somos parte de este fenómeno. Mucho se ha hablado de nuestra doble identidad y de sus consecuencias. Efectivamente, el desarraigo es doloroso y confuso. Especialmente cuando la decisión de emigrar se hace por necesidades puramente económicas. Sin embargo, las mismas condiciones de cambio multidimensional nos permiten ser de aquí y de allá al mismo tiempo. Nos es posible ahora transportarnos con más facilidad, comunicarnos electrónicamente y estar informados sobre los sucesos locales, nacionales, y mundiales.

 

Los mexicanos a donde quiera que vamos nos llevamos a México con nosotros: valores, costumbres, tradiciones, y fortalezas. Sin embargo, la migración de los mexicanos tiene un doble impacto allá,  y aquí, en nuestras comunidades de origen. Por una parte, con nuestro trabajo y talento enriquecemos a las sociedades que nos reciben; compartimos la riqueza cultural de la que somos portadores. Por ejemplo, llama la atención encontrar en los lugares más recónditos de los Estados Unidos, la comida, música, celebraciones, y costumbres regionales mexicanas, que hasta hace poco eran desconocidas en el exterior. Mientras que por otro lado y también como consecuencia de las migraciones, existe la despoblación de comunidades dentro de México, ahora formadas principalmente por ancianos, mujeres y menores, lo cual nos ilustra la otra cara de la migración.

 

Tercer punto.
 

Las deliberaciones y el activismo de los miembros del Consejo Consultivo incluyen una variedad enorme de actividades que realizamos dentro de nuestra función como líderes comunitarios.

Estamos conscientes de que nuestro papel como consejeros puede y debe contribuir al mejoramiento de las condiciones de vida y de trabajo de los mexicanos tanto en los países receptores como en México. Debido al tiempo permitido, en esta ocasión hablaré únicamente de los aspectos más sobresalientes realizados en el trabajo de las Comisiones.

 

  • La necesidad de pugnar por el acceso a una educación de alta calidad y de respeto a nuestra identidad es primordial para sostener las cualidades culturales, lingüísticas y éticas que nos distinguen como pueblo y comunidad. Es urgente continuar trabajando en promover la participación de los padres de familia en la educación de sus hijos dentro de los sistemas educativos, y en el hogar. En este esfuerzo destacan la creación y el sostenimiento de plazas comunitarias, el documento de transferencia entre los sistemas educativos, la dotación de libros, entre otras numerosas ofertas educativas del Gobierno Mexicano.

 

  • Estos programas educativos al insertarse en los sistemas estadounidense y canadiense requieren ser adaptados a las necesidades locales de los mismos usuarios. Se necesita de programas que reconozcan  y tomen en cuenta el contexto en el que se desarrollan el sistema educativo básico, de educación superior, y para adultos. Las iniciativas locales, combinadas con la oferta educativa mexicana, comienzan apenas a desarrollar nuevas formas de colaboración. El potencial que tenemos aún por explotar es enorme.

 

  • La educación es el elemento esencial para asegurar que el derecho al voto de los mexicanos en el exterior proceda bajo la conciencia de una acción ideológica, filial y demócrata. De tal manera que aquellos que ejerzan su derecho, lo hagan en base a una comprensión de las realidades del contexto sociopolítico mexicano y de la manera en que este podrá afectar el futuro de nuestro país.

 

  • La Comisión de Asuntos Políticos ha estado enfocada en conseguir el derecho del voto de los mexicanos en el exterior y ha logrado importantes avances en el asunto.

 

  • Asimismo, la Comisión de Asuntos Legales procura la participación plena de los mexicanos en el exterior en su derecho a votar, ser votado y ser parte del activismo político. Esta comisión se enfoca en la reforma jurídica que permitirá la participación plena a futuro.

 

  • Mientras tanto, la Comisión de Asuntos Fronterizos continúa trabajando en el caso de las muertes de migrantes en la frontera y también en los grupos radicales anti-inmigrantes, como los “minutemen,” entre otros.

 

Agradecemos al Presidente Vicente Fox su interés por cumplir a los compromisos asumidos desde el inicio de su mandato. De igual manera extendemos nuestro agradecimiento a todas las instancias involucradas en este proyecto, especialmente a la Secretaría de Relaciones Exteriores, la cual nos ha dado la oportunidad de expresar nuestras opiniones y sugerencias a través del Instituto de los Mexicanos en el Exterior. Apreciamos la voluntad que han tenido de incluir nuestras ideas y comentarios en el diseño de programas para los mexicanos en el exterior.