DISCURSO DEL CONSEJERO GERMÁN TREJO EN LA REUNIÓN CON EL PRESIDENTE FELIPE CALDERÓN EN LA IX REUNIÓN DEL CONSEJO CONSULTIVO DEL INSTITUTO DE LOS MEXICANOS EN EL EXTERIOR

 

Licenciado Felipe Calderón Hinojosa,

Presidente Constitucional de los Estados Unidos Mexicanos;

 

Embajadora Patricia Espinosa Cantellano,

Secretaria de Relaciones Exteriores;

 

Don Cándido Morales,

Director del Instituto de los Mexicanos en el Exterior.

 

Amigos y amigas consejeros:

 

Compartimos con usted, señor Presidente, una jornada de la IX Reunión del Consejo Consultivo del Instituto de los Mexicanos en el Exterior en la que, como todo, ha habido avances y rezagos.

 

El ritmo de la presencia de los mexicanos en el exterior es de un dinamismo que a veces pudiera parecer que es más rápido que nuestra capacidad para comprenderlo.

 

La imagen que aquí se tiene de lo que está pasando allá, creemos que no necesariamente corresponde a la realidad.

 

Somos una comunidad fuerte, cada día con más presencia de representación en la vida política tanto allá como aquí.

 

Hoy la capacidad de compra de los mexicanos en Estados Unidos equivale a ocho veces el Producto Interno Bruto de México.

 

La Cámara de Comercio Hispana es la más grande y la que tiene mayor número de afiliados en la Unión Americana; el mercado latino, que en su mayoría es mexicano, es el de mayor expectativa de crecimiento en ese país.

 

El fruto del esfuerzo de los mexicanos en el exterior representa el primer ingreso para México, este ingreso es de alta eficiencia, es de una característica social, ya que lo que nuestros paisanos envían por medio de las remesas no tiene presupuesto, no está destinado a alimentar burocracias, y sobre todo el dinero que se envía a México se queda en México.

 

En la cultura de los mexicanos que no encontraron la posibilidad de potenciar su arte en casa, han buscado expectativas fuera de las fronteras obteniendo un gran éxito.

 

Hoy, los cineastas mexicanos que trabajan en el exterior son considerados de los mejores del mundo.

 

Nuestra comida, nuestra música, nuestra cultura son una realidad cotidiana para los Estados Unidos y para los norteamericanos.

 

En la política somos la fuerza con mayor capacidad de movilización que se haya visto en la historia de los Estados Unidos.

 

Los mexicanos que están incorporados en la cultura y estructura de nuestro nuevo hogar lo hacemos de manera honesta, respetuosa y productiva.

 

La realidad del proceso que estamos viviendo es compleja, es una realidad que incluye a los indígenas que sin hablar español cruzan la frontera todos los días.

 

A los científicos más capacitados del mundo, a los niños y niñas que se inician en un sistema educativo totalmente diferente al que ellos están acostumbrados.

 

Queremos compartir esta visión con usted, señor Presidente; Presidente de los mexicanos en México y fuera también.

 

Los grandes hombres y mujeres en la historia del mundo y de los grandes cambios, han venido de la capacidad de entender esta realidad y de tomar acciones necesarias para construir el futuro.

 

Sin embargo, dentro de la complejidad existen situaciones y muchas preguntas de fondo.

 

Entendemos acaso el proceso que estamos viviendo, estamos haciendo lo correcto y lo suficiente.

 

Los programas actuales tienen el impacto y son la dirección correcta para construir una relación productiva y eficiente entre nuestra Patria y los que nos tuvimos que ir de ella.

 

Tenemos que encontrar las respuestas juntos.

 

Señor Presidente:

 

Con respeto y patriotismo, le queremos proponer iniciar los trabajos para que la Reforma del Estado considere la realidad de los mexicanos en el exterior.

 

Sólo pensando y con soluciones de fondo podemos ayudar a que la riqueza que con mucho, pero mucho esfuerzo generamos allá, se convierta en un futuro y en un desarrollo para nuestro país.

 

El Estado mexicano debe en su Constitución y en el marco jurídico reconocer la existencia y los derechos de los mexicanos en el exterior, y establecer los mecanismos para hacerlos valer de manera efectiva y productiva.

 

El Estado mexicano debe asumir que no sólo somos una fuente de remesas, somos el motor de las economías norteamericana y mexicana, somos una fuerza que está haciendo cambio.

 

Sin embargo, cualquier estrategia debe de ser incluyente para poder ser eficiente, esta inclusión debe de partir desde el principio de que un mexicano en Los Ángeles o Chicago es tan mexicano como el de Utah, Florida, Montreal, Columbus, Ohio, Carolina del Norte y todos los demás estados.

 

Por ello, la Reforma del Estado debe incorporar la realidad de los estados emergentes, en estos estados radica el 39 por ciento de la población mexicana.

 

Sin embargo, es en estos estados donde la falta de una red consular eficiente afecta la posibilidad de nuestros mexicanos para acceder a la más básica documentación como un pasaporte o Matrícula Consular.

 

Señor Presidente:

 

Cuente con nuestro compromiso que estoy seguro de que usted como michoacano, al igual que yo, conoce la realidad de la migración, sabe que no hay un mexicano en el exterior que no esté dispuesto o que no esté haciendo algo para el beneficio de nuestra Patria.

 

Pero también queremos su compromiso porque usted sabe de los abusos y maltratos contra nuestros paisanos al regresar a México.

 

Valga la pregunta, cuántos funcionarios han sido cesados o consignados por abusos a nuestros paisanos al regresar a su Patria.

 

Señor Presidente:

 

Cuente con nuestro compromiso que estamos haciendo la tarea en los centros mexicanos, en las Organizaciones No Gubernamentales, en las casas de los estados, que han implementado la comunidad, donde se dan servicios que son tradicionalmente corresponsabilidad del Estado, servicios como: educación, representación, defensa jurídica, gestión.

 

Estamos haciendo la vida más fácil allá para nuestros paisanos, pero también queremos su compromiso, el compromiso que dio durante su campaña donde prometió liberar los fondos generados por la red consular para mejorar y ampliar la capacidad de servicio de los consulados actuales y abrir nuevos consulados que sirvan para atender a nuestros paisanos donde más lo necesitan.

 

Agradecemos esta oportunidad de diálogo, de compartir visiones, ideas y soluciones.

 

Por último, queremos dejar constancia que nosotros estamos permanentemente buscando cómo incorporar nuestro esfuerzo para un México mejor.

 

Tendemos lazos a diario para mantener el vínculo, que conste que este lazo de amor a la tierra no lo cortaremos nosotros allá, sin embargo exigimos que aquí también se haga algo para mantenerlo.

 

Muchas gracias.