DISCURSO DEL SR. JOSÉ LUIS GUTIÉRREZ, PRESIDENTE DE LA FEDERACIÓN DE CLUBES MICHOACANOS EN ILLINOIS FEDECMI, Y VICE-PRESIDENTE DE LA CONFEDERACIÓN DE FEDERACIONES MEXICANAS EN EL MEDIO OESTE (CONFEMEX). 20 DE MARZO DE 2003.

Ciudadano Vicente Fox Quesada, Presidente de los Estados Unidos Mexicanos,
Señores Secretarios de Estado,
Señores Gobernadores
Honorables Legisladores y Legisladoras,
Señor Cándido Morales, Director del Instituto de los Mexicanos en el Exterior,
Colegas Consejeras y Consejeros:
Presentes:

Sr. Presidente aunque estoy seguro de que Usted estará de acuerdo en que sus paisanos, quienes cambiamos de domicilio al Norte del Río Bravo, jamás renunciamos al orgullo de nuestro origen, jamás renunciamos a nuestros derechos y obligaciones con México, jamás renunciamos a la idea de contribuir a una mejor democracia y a la integración de un mejor gobierno, jamás renunciamos a contribuir al desarrollo social, económico, político y cultural de nuestro país y jamás renunciamos ni renunciaremos al propósito de hacer de México una mejor nación.

¡No hemos hecho poco¡

Quiero decirle que es a los migrantes mexicanos, a quienes nos ha tocado la responsabilidad de defender con orgullo el idioma, la cultura, y las tradiciones cívicas de nuestra nación. Hemos asumido la responsabilidad de la defensa de la dignidad de nuestro pueblo y de nuestros derechos humanos en contra del racismo y la discriminación. De igual manera, en México, hemos participado permanente y decisivamente en las grandes gestas históricas nacionales, aunque poco se nos ha reconocido, somos protagonistas de nuestra propia historia.

Actualmente, tenemos la responsabilidad de sostener económicamente a millones de familias; a nuestra comunidades de origen que se benefician directamente del apoyo de los clubes de oriundos y otras organizaciones que promueven y financían obras públicas. Somos una de las principales fuerzas económicas de nuestro país, aportamos, por lo menos 10 mil millones de dólares al año y somos casi el 20 por ciento de la población total. Los migrantes, somos la primer mano solidaria que se extiende, cuando los desastres naturales azotan a nuestro país. Contribuimos a la riqueza de México y de los Estados Unidos de América y somos una comunidad binacional que en su mayoría carece del respeto a sus derechos elementales.

En ese contexto, las políticas públicas del Gobierno Mexicano se han basado (Como dice el Dr. García y Griego) en "la política de no tener política".

Afortunadamente, esta situación ha empezado a cambiar en el transcurso de las dos últimas décadas, sin embargo, México no ha saldado del todo su deuda histórica con los migrantes. Esperamos de usted Sr. Presidente Vicente Fox una política de Estado que contribuya al desarrollo integral de los migrantes, sus familias y comunidades de origen que fortalezca en todos los ámbitos de la vida de nuestro país y del progreso de nuestra nación, en ese momento no dudaremos en trabajar juntos, queremos que la historia lo recuerde como el Presidente de los migrantes.

Bienvenidas sus palabras cuando dice: "Hemos dejado atrás la idea de que desde México se dictan unilateralmente las políticas de atención, fomento y desarrollo de nuestras comunidades en el exterior. Ahora, serán estas políticas definidas con una participación directa." Es por ello, que consideramos que la política de estado para los migrantes debe de ser integral donde participen el Poder Ejecutivo, el H. Congreso de la Unión, los estados de la federación y los diferentes ordenes de gobierno del Estado Mexicano.

Las propuestas que usted ha sugerido Sr. Presidente, consideramos se deben consolidar en lo siguiente:

El Instituto de Mexicanos en el Exterior deberá ser un instrumento para que los ciudadanos mexicanos en el extranjero logremos realmente influir en las políticas públicas de México en beneficio de nuestro país y de nuestras familias y comunidades de origen, deberá tener certidumbre jurídica y presupuesto propio y conjuntamente con el Consejo Nacional deberá contribuir a esta
importante labor.

El Consejo Consultivo del que somos parte todos los presentes y los que no se encuentran, por razones ajenas a su voluntad, actuaremos con responsabilidad, enriqueceremos este importante objetivo. Nuestro origen nos da representatividad y el papel histórico para hacer de este espacio un lugar de reflexión y propuestas para el bien de nuestro país y nuestros connacionales.

Queremos una política que sea expresión de una visión de largo plazo, institucional y que reduzca el espacio a las decisiones autoritarias y no atienda más a meros caprichos sexenales. Lamentamos que la instalación de éste Consejo Consultivo, no se haya llevado cabo en los tiempos inicialmente programados, pero celebramos el estar iniciando el día de hoy, un nuevo punto de partida. No puedo mencionar a todos y cada uno de los consejeros por su nombre, pero tenga la seguridad de que estamos comprometidos en la construcción de un nuevo México, el nuevo México que ya rebaso sus fronteras territoriales.

Sin duda alguna, los consejeros del IME, funcionaremos mejor en un ambiente en el que se respete la autonomía del Consejo Consultivo. La pluralidad que nos caracteriza, es la mejor garantía de que los acuerdos que de aquí emanen, serán los más representativos del sentir de los Mexicanos en el Extranjero. Por ello, es importante que en el corto plazo, se otorgue el derecho al voto de los mexicanos en el extranjero, se reduzcan los costos de las remesas que enviamos, aumenten los servicios binacionales de salud, se establezca una propuesta seria sobre educación que fortalezca nuestra identidad nacional y que se tome una posición firme y honrosa ante la agenda migratoria con los Estados Unidos de América.

Asimismo, será responsabilidad del Gobierno, el valor y el destino que le den a nuestras recomendaciones, esperamos que no acaben incrementado los anaqueles de archivos muertos. El fenómeno migratorio, debe tratarse de forma directa y expedita, no debe burocratizarse su atención, por lo cual es fundamental el actuar y el esfuerzo del Instituto de los Mexicanos en el Exterior,
del Consejo Nacional y el apoyo de los Consejeros de este Instituto, así como de los legisladores, los estados de la federación y por supuesto de Usted señor Presidente.

Amigos todos:

Quiero decir, que los Migrantes, hemos demostrado que estamos comprometidos en consolidar una democracia plena en México y con los cambios con los que su gobierno está comprometido.

Señor Presidente:

Respaldamos su madura posición ante la confrontación bélica en medio oriente, su actitud ratifica los principios éticos y la historia de la política internacional mexicana, que muchos de nosotros apoyamos.
Hoy, en estos tiempos de incertidumbre, los Mexicanos debemos de permanecer unidos, para enfrentar los retos y las adversidades que se presenten.

¡Juntos bajo el mismo cielo y más allá de las fronteras!