DISCURSO DEL CONSEJERO RICARDO FLORES GUADALAJARA, JALISCO, 11 MAYO DEL 2005.

 

Licenciado Francisco Ramírez Acuña, Gobernador del Estado de Jalisco,
 

Señor Cándido Morales, Director del Instituto de los Mexicanos en el Exterior,
 

Compañeros consejeros y consejeras,

 

Señores y señoras.
 

En nombre de mis compañeros consejeros y consejeras, poniendo a prueba nuestro poder de síntesis, aprovechando esta inmejorable oportunidad de compartir con ustedes, les exponemos la problemática diaria una vez más, de nosotros los mexicanos en el exterior.

Resultan innegables, los avances obtenidos desde nuestros inicios en el año 2002 hasta la fecha, sin embargo, sabemos que falta mucho por hacer y sin temor a equivocarnos, sabemos que se trata de un trabajo permanente que día a día, llevaremos hoy nosotros, mañana, a quienes les toque el privilegio de servir en  tan noble causa a la cual se nos ha invitado a pertenecer.

 

Como en todo, empezamos por organizarnos, sabemos que a veces resulta difícil ponerse de acuerdo dos, ahora para hacerlo entre mas de 25 millones de mexicanos que nos encontramos en el extranjero, fuera de nuestro país, con legislaciones e idiomas diferentes resulta un poco más complicado pero lo estamos logrando.

 

Hemos aprendido que los problemas que son para unos, no lo son para otros, que las prioridades no son iguales, pero que todas hay que atenderlas bien, con oportunidad y a la primera.
 

¡Reafirmemos que los mexicanos estamos unidos desde el extranjero!

 

También hemos aprendido que a nosotros los mexicanos en el exterior, no nos importa ensuciarnos las manos para hacer trabajos que otros no quieren hacer, pero que se quejan de que les quitamos sus fuentes de trabajo.

¿Qué les parece el ejemplo de Arizona y sus cazadores de migrantes?

Hemos confirmado, que aún con los tratos diferentes que padecemos, continuamos siendo muy trabajadores, innovadores y soñadores, siempre con la ilusión de volver a nuestros lugares de origen, a estar con los nuestros, con los seres que amamos y que nos aman, con nuestra raza que sufre y goza igual que nosotros y que sentimos el orgullo de ser mexicanos, siendo ese mismo, nuestro común denominador en el extranjero.

Hemos visto orgullosamente, que los mexicanos estamos en los países vecinos y hasta en los más remotos, sobresaliendo en todos los ámbitos de las diferentes actividades, haciéndonos notar, precisamente por nuestros dotes de emprendedores y trabajadores.

¡Los mexicanos migrantes somos triunfadores!

Tenemos compatriotas viviendo en el extranjero, desenvolviéndose dentro de diferentes campos, como son la investigación, el deporte y el arte, en todas sus expresiones, de los cuales desde hace tiempo escuchamos con frecuencia y se nos hace un nudo en la garganta por el orgullo de saber que son mexicanos como nosotros.

Lamentablemente también existe la parte obscura en la que también a diario seguimos escuchando de los mexicanos que intentan cruzar a la frontera norte, sin documentos y se ven expuestos a los peligros de esa acción entraña y que en muchos casos, termina con la vida de esos valerosos mexicanos, que lo único que quisieron hacer, es tener un trabajo honesto y una manera digna de obtener .ingresos para mantener a su familia, ya que en su país, nuestro país, no han tenido la oportunidad de obtener ese trabajo y que lejos de pensar en delinquir robando, o convertirse en una carga social, pensaron en tener una opción de trabajo, aunque sea lejos de sus seres queridos. .

Aquí la pregunta es, cuantos dólares o cuanto dinero puede pagar el estar lejos de nuestros hijos, esposo o esposa, padres y amigos.

¡En síntesis, cuanto cuesta dejar nuestra patria!

Así como hemos trabajado en los asuntos de salud, de negocios, de educación, hemos enfocado de manera muy especial nuestra mira, al derecho inalienable que nos da nuestra Constitución de votar desde el extranjero, con la única finalidad de poder elegir a los gobernantes que nos den la posibilidad de no salir de nuestro país, para vivir dignamente dentro y poder mantener a nuestras familias y mantenernos con ellos para cuidarlos y nos cuiden.

 

Ante esto estuvimos escuchando, los inconvenientes, que no cabe duda son muchos y complicados, pero no tanto como para ser insalvables, ¿o si?

Para los que en México tienen un trabajo, una familia con quien estar, con quien compartir los problemas o bendiciones que recibimos en el día, no tienen problema, ¡que pueden ellos entender de lo que estamos hablando!.

 

Hoy, estamos satisfechos del esfuerzo hecho, convirtiéndose ahora nuestra prerrogativa a votar, en obligación de hacerlo.

¡Por lo tanto, exigimos se instrumente hoy nuestro derecho a votar!

Ahora debemos poner nuestra atención en los que nos representen en las distintas Cámaras legislativas federales y locales, sepan de lo que estamos hablando, para eso, es necesario que personas que han vivido los calvarios de estar fuera de nuestro país, nos representen, ya que de otra manera nunca será lo mismo.

¡En otras palabras, tener representación en todas las instancias en las que los migrantes participemos!, llámese Instituto Federal Electoral, Suprema Corte de Justicia de la Nación, Tribunal Electoral del Poder Judicial de la Federación y en tantos organismos gubernamentales como sean necesarios.

Urge que encaminemos nuestra ruta al mismo camino y nos podamos poner de acuerdo todos los mexicanos, dentro y fuera de nuestro México.

 

Este asunto es de sentir en carne propia lo que sucede y viven nuestros compatriotas, los discursos y declaraciones no nos convencen, los decir y desdecirse no puede ser de mexicanos, las excusas solo por sí, no tienen cabida, se trata de nuestros compatriotas, se trata de que los que creen tener excusas desquiten su salario y encuentren soluciones, que no nos expliquen por que no lo hacen, ¡que lo hagan!

Como lo hemos expresado en las reuniones anteriores, reiteramos nuestro compromiso incondicional, para el logro de fines como el que ahora nos une, por México, para México y los mexicanos. Gracias.