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IV
Reunión Ordinaria del Consejo Consultivo del Instituto de
los Mexicanos en el Exterior
Miércoles 1 de diciembre de 2004
Los Pinos.
Palabras del Presidente Vicente Fox Quesada durante la Sesión
Inaugural de la IV Reunión Ordinaria del Consejo Consultivo
del Instituto de los Mexicanos en el Exterior que esta tarde tuvo
lugar en el salón "Adolfo López Mateos"
de la residencia oficial de Los Pinos.
Muchísimas gracias, qué bueno es tenerlos aquí
en casa nuevamente. Gracias por la oportunidad de saludarnos de
manera personal, gracias por la oportunidad de platicar de los muchos
temas que nos unen y sobre los cuales tenemos que trabajar para
dar soluciones.
Saludo entonces, con muy especial cariño, a las consejeras,
a los consejeros del Instituto de los Mexicanos en el Exterior.
Saludo también, por igual, a nuestros Gobernadores aquí
presentes, que además son activos visitantes de las comunidades
de mexicanos allá en los Estados Unidos, para estar cerca
de ellos, para escucharlos; para atender de la mejor manera posible
sus necesidades, para escuchar sus propuestas.
Aquí está el ex gobernador de Jalisco, Alberto; está
el Gobernador de San Luis Potosí, que acaba de hablarnos,
Marcelo; está el Gobernador de Jalisco, Gobernador actual,
Paco.
Y quiero también saludar a la Gobernadora de Zacatecas, a
Amalia, porque sus primeros compromisos y las primeras pláticas
que hemos tenido con ella son precisamente relacionadas con nuestros
queridos paisanos y paisanas allá en los Estados Unidos.
Saludar al Gobernador Lázaro Cárdenas, de Michoacán,
que también frecuentemente viaja allá a los Estados
Unidos; al Gobernador de mi querida tierra, de Guanajuato, a Juan
Carlos, que frecuentemente está por allá también.
Así que afortunadamente es una preocupación y un compromiso
compartido, compartido por muchas autoridades locales, compartido
por las Secretarías de Estado, aquí presentes también;
también compartido por la fracción del PAN en la Cámara
de Diputados, que es quien no sólo está de acuerdo
con el asunto del voto, sino lucha todos los días para que
progrese la iniciativa que mandamos y que esperamos sea aprobada
a la brevedad.
Hemos seguido con atención las reuniones anteriores: las
que se han celebrado aquí, como las que tuvieron allá
en Atlanta, en mayo pasado.
Y como hemos venido haciendo, atenderemos puntualmente todas las
recomendaciones que nos hagan en esta IV Reunión, pues consideramos
por demás fructífera la labor de este Consejo, las
propuestas e ideas que genera, la capacidad de unir a las mexicanas
y mexicanos allá en los Estados Unidos.
Es gracias a ustedes, a su invaluable participación, que
ya se están logrando cambios importantes que afectan, para
bien, la vida de millones de paisanas y paisanos.
Estos cambios significan mejoras en calidad de vida, mejoras que
abarcan la defensa de sus derechos básicos; mejoras que incluyen
el acceso a servicios educativos, de salud y financieros, que antes
no se podían obtener.
Incluyen también algo menos visible, pero tanto más
importante: el sentimiento de que constituyen una comunidad única,
ligada por la sangre y el cariño, por el sentido de Nación;
la certeza de que ustedes siempre serán parte de este país,
que los quiere, que los valora, que los admira, que los respeta,
que los considera un ejemplo. Y por tanto, haremos todo lo que esté
de nuestra parte, todo lo que sea posible para velar por sus intereses.
Somos una Nación, compartimos una misma cultura, una misma
identidad. No hay fronteras que puedan diluir o romper estos lazos
de Patria, estos lazos de afecto, de solidaridad que nos unen.
Ni la distancia ni el tiempo, ni la distancia ni el tiempo podrán
borrar las raíces que orgullosamente compartimos y el México
que siempre llevamos en el corazón. Ustedes son la mejor
prueba de ello.
A lo largo de año y medio, de forma honoraria, han dedicado
largas jornadas de su tiempo a la causa de nuestros migrantes. Me
siento muy orgulloso de la actividad que han desarrollado y sin
la cual nuestros logros no hubieran sido posibles.
Hoy quiero aprovechar la oportunidad para reflexionar con ustedes
acerca de cuatro temas que me parecen de la mayor importancia.
El primero de ellos se vincula con la experiencia electoral, con
la experiencia electoral que acaban de vivir allá en los
Estados Unidos, pues confirmó la importancia del voto latino
en los procesos electorales estadounidenses.
De manera específica, dejó en claro la fuerte influencia
que tendrá el creciente ejercicio de los derechos políticos
de las y los mexicanos en los países en que viven, como es
el caso de los Estados Unidos.
Son ustedes ya una fuerza política muy importante allá
en ese país; son ustedes líderes, lo son todos los
mexicanos que están allá; son ustedes dignos representantes
de nuestra Nación, son ustedes los que tienen un gran compromiso
con las dos naciones, que hacen una enorme contribución a
las dos naciones. Y por eso, valen ustedes el doble.
Considero también que una de las aportaciones centrales de
este Consejo Consultivo resulta su capacidad para articular legítimas
demandas de nuestras comunidades; no sólo demandas que son
traídas al Gobierno mexicano, sino también son presentadas
con eficacia al Gobierno de los Estados Unidos y a sus estructuras
políticas.
Con base en ello, ustedes van logrando impulsar acuerdos, políticas
públicas que no sólo contribuyen al engrandecimiento
de Estados Unidos y de México, sino también ayudan
a proteger y ampliar los derechos de nuestros connacionales en el
extranjero.
Un segundo tema, vinculado con el anterior, es la muy justa demanda
de mexicanas y mexicanos para poder votar en nuestro país.
Y como ya señalé, el Partido Acción Nacional,
en pleno, apoya decididamente esta propuesta, la propuesta que envió
el Ejecutivo.
Hemos estado trabajando, dialogando, insistiendo, con otras fracciones
políticas, de la importancia de dar este gran paso adelante.
Y, sin embargo, de alguna manera se sigue usando como moneda de
cambio, con otras diferencias que pudiéramos traer en el
país o con otras propuestas que hay en el Congreso.
Para nosotros este tema es único, es diferente; tiene que
ver con personas, tiene que ver con ciudadanos, tiene que ver con
héroes, tiene que ver con familias; tiene que ver con alguien
que viendo desde fuera, puede orientar la política pública
en México, puede orientar las decisiones políticas
en nuestro país.
Y desde aquí y frente a ustedes, que representan a todas
y todos los mexicanos que están en los Estados Unidos, de
última generación, de primera generación, de
segunda generación, todos son mexicanos por igual; delante
de ustedes y frente a ellos, hago un respetuoso llamado al Congreso
de la Unión, pero particularmente a la oposición,
al Partido PRI y al Partido PRD, a que de una vez y por todas decidan
sobre este asunto y aprueben esa iniciativa.
Tercer tema tiene que ver con mis encuentros recientes con las comunidades
mexicanas de Estados Unidos y el Canadá.
En la última gira a los Estados Unidos, en donde estuve acompañado
por varios de ustedes, me reuní con miles, con miles de paisanas
y paisanos; Chicago, en Cicero, Illinois; en Lansing, Michigan,
en Saint Paul, Minnesota; y les informé los programas que
mi Gobierno ha puesto en marcha para apoyarlos en materias fundamentales
como la educación y la salud.
Hablamos de las plazas comunitarias, decidimos avanzar e instalar
más. Estamos trabajando con todos los gobiernos estatales
en los Estados Unidos; trabajamos directamente con el Primer Ministro
Paul Martin, con los Gobernadores en el Canadá. Ya están
instalándose las primeras plazas comunitarias allá.
Quiero decirles que en México ya tenemos tres mil 500 plazas
comunitarias que dan acceso, sin costo alguno, a decenas de miles,
a cientos de miles de chiquillos, de jóvenes, de mamás,
de papás, de personas mayores que están aprovechando
la gran ventaja de la tecnología.
Estos centros comunitarios están en las comunidades indígenas,
en las comunidades rurales, en los barrios populares de las ciudades.
Y ahí, cientos y cientos de personas, de cualquier edad y
de cualquier sexo, están terminando su primaria y titulándose,
terminando su secundaria y titulándose, haciendo la preparatoria
y titulándose; tomando cursos universitarios, diplomados
de universidades públicas o privadas; están ahí
aprendiendo oficios, aprendiendo técnicas; están ahí
aprendiendo inglés o están ahí aprendiendo
cocina, o literatura. Todo está disponible en estos centros
comunitarios.
Ahí se conectan a Internet y recorren los museos de todo
el mundo, escuchan las mejores orquestas de cualquier país,
se adentran a la cultura. Vamos a seguir avanzando con plazas comunitarias.
También hablé con los Gobernadores de estos estados,
con los alcaldes de las necesidades de que los mexicanos tengan
acceso independientemente de su situación migratoria a licencias
de manejar, a cuentas de bancos, a educación universitaria,
en condiciones de equidad.
Se trata al final de un acto de elemental justicia, pero además
de elemental reconocimiento del valor de las mexicanas y los mexicanos
allá, de la enorme contribución que hacen a aquella
sociedad, del impulso que dan a la productividad, a la competitividad
de aquel país, de lo que hacen para que crezca aquella economía.
Realmente nos deberían de estar bien agradecidos, y lo deberían
de decir públicamente.
Hemos insistido con los gobiernos Federales, centrales, con los
gobiernos locales, con los diputados, con los senadores, con la
opinión pública, con los líderes empresariales,
con los académicos, con los intelectuales, hemos insistido
en que se reconozca el valor de la migración mexicana, la
enorme contribución que hacen a aquellos países.
Y, precisamente, el cuarto tema que deseo tratar con ustedes es
el avance en cuestiones migratorias con el gobierno de Estados Unidos.
El pasado 21 de noviembre en el contexto de la Cumbre, Asia-Pacífico,
me reuní con el Presidente Bush, le señalé
la necesidad de dar un nuevo impulso a los temas de mayor interés
en la agenda bilateral, particularmente el de la migración,
la seguridad fronteriza y la integración económica.
Le hice saber que atendimos su petición cuando nos señaló
que en el proceso electoral no era el momento más oportuno,
en términos políticos, para avanzar en este tema,
pero él señaló que una vez pasada la elección
abría su compromiso de volver a la agenda bilateral y de
atender de manera detallada, rápida, estos temas.
De esta manera en las conversaciones, por supuesto que hablamos
de que se trata de un tema complejo. Sin embargo, el hecho de que
pueda abordarse abiertamente, México destacando su interés
en el respeto a los derechos básicos de quienes emigran a
Estados Unidos, y este país subrayando el deseo de que la
emigración siga siempre causes legales.
Ayudará, sin duda, a establecer una negociación fructífera
que refleje los intereses de ambas naciones y, sobre todo, las de
personas trabajadoras y honestas.
Así, hay el compromiso de que por parte de él se avanzará
en el tema y se propondrá ante el Congreso; y que haremos
una siguiente reunión en febrero próximo, allá
en Washington, para ver los tiempos, para ver la estrategia y para
sumar esfuerzos en apoyo de sacar adelante esta iniciativa que será
del Presidente Bush, pero tendrá todo nuestro respaldo.
Así que el año 2005 nos abre una nueva ventana de
oportunidad para avanzar en este tema, al igual que en los otros
dos que señalé.
Bien, amigas y amigos, gracias a su apoyo nuestro Instituto de los
Mexicanos en el Exterior, está cumpliendo como institución
y está alcanzando los objetivos para los cuales fue creado.
Hay importantes avances, pero ya se señaló aquí:
tenemos muchos retos, tenemos muchos problemas y rezagos que superar;
con su ayuda, si seguimos trabajando en equipo, si comprometemos
nuestro trabajo lo vamos a lograr.
Quiero, por ello, felicitar de corazón a todos ustedes, nuestras
consejeras y consejeros, y también permítanme felicitar,
reconocer una vez más la entrega, sensatez, sensibilidad
de nuestro amigo, de nuestro líder en el Consejo, Cándido
Morales.
Migrante oaxaqueño, de esa bendita tierra de Oaxaca, fiel
a su origen, incansable luchador por los migrantes desde que ha
estado en su California adoptiva. Bien Cándido, buen trabajo.
A sólo año y medio de la creación del Instituto
éste rinde buenas cuentas, nos asegura que muchísimos
logros más están por venir.
Así que para estos próximos dos días les deseo
mucho éxito en sus trabajos en esta IV Reunión y de
igual manera les deseo que pasen buenos días aquí
en su Patria que los quiere, que los respeta, esperamos que la disfruten
y tomo nota muy clara de su solicitud de apoyar económicamente
a los consulados, apoyarlos con personal para que puedan extenderse.
Y conste, conste que lo hago y hago el compromiso con ustedes después
de este fenomenal recorte que hicieron los diputados de oposición
al presupuesto de la Secretaría de Relaciones Exteriores,
ésa es una de las razones por las cuales estamos impugnando
el Presupuesto.
Es una de las muy importantes razones de por qué estamos
regresando ese Presupuesto y por qué estamos pidiendo una
nueva negociación y de no ser así, es la razón
por la cual estamos pidiendo un arbitraje de la Suprema Corte de
Justicia de la Nación.
Porque ni vamos cerrar consulados, ni vamos cerrar embajadas, ni
vamos a dejar de servirles a ustedes.
Y si les parece, ya que están de pie. Ya se me acabaron las
palabras. Ahora vamos a hacer la declaratoria de inauguración.
Si les parece, para desearles lo mejor en estos trabajos que van
a realizar que serán por México, serán por
ustedes, por sus familias y por todos los paisanos y paisanas que
están fuera de México.
Hoy, primero de diciembre, a cuatro años de que este Gobierno
tomó posesión y recordamos ese día como si
fuera hoy, declaro formalmente inaugurados los trabajos de la IV
Reunión Ordinaria en el Consejo Consultivo del Instituto
de las y los Mexicanos en el Exterior.
Muchas gracias, felicidades, que Dios los bendiga y que la pasen
bien en su tierra.
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