Por considerarlo del interés de los lectores de Lazos
se reproduce el artículo publicado el 10 de agosto en el periódico
El Universal, por el Secretario de Salud Salomón Chertorivski y el
Embajador de México en EU Arturo Sarukhan.
Acceso a la salud: un
reto que trasciende nuestras fronteras
Durante la presente administración, el gobierno mexicano ha
emprendido una serie de acciones de gran calado para mejorar las
condiciones de vida de los mexicanos en el exterior. La promoción de
la salud de nuestros connacionales que viven en Estados Unidos
constituye el eslabón más reciente de una larga cadena programática
que se forja con un equilibrio eficaz entre experiencia acumulada de
iniciativas anteriores y políticas públicas innovadoras. En esta
administración hemos logrado apuntalar con este propósito un sólido
andamiaje institucional basado en tres pilares: la red consular más
grande que un país tiene en cualquier otro en el mundo; la renovada
fortaleza que el sistema de salud pública en México ha adquirido con
la cobertura universal del Seguro Popular; y sobre todo, el
establecimiento de alianzas locales en Estados Unidos con
organizaciones de la sociedad civil estadounidense para mejorar la
salud de los mexicanos que residen en ese país.
El eje de estos esfuerzos es el Programa de Ventanillas de Salud.
Se trata de un innovador esquema de colaboración público-privado
cofinanciado con recursos del gobierno federal mexicano en el que
participan nuestros consulados en Estados Unidos, proveedores
locales de servicios de salud y clínicas comunitarias enfocadas en
la atención a migrantes. Los objetivos consisten en difundir y
proveer de información útil a los mexicanos respecto de los
servicios médicos disponibles en las poblaciones donde viven,
evaluar sus necesidades actuales de salud y promover acciones
proactivas para la prevención de enfermedades y el fortalecimiento
de la salud pública.
Las Ventanillas de Salud se ubican al interior de los 50
consulados de México que diariamente son visitados por miles de
personas. En este ambiente seguro, y mientras esperan los documentos
que acuden a tramitar, se les proporciona orientación sobre los
recursos de salud a los que pueden acceder. Las familias mexicanas
son referidas a clínicas y centros que son afines a las
particularidades culturales y de idioma de nuestra población.
Además, pueden beneficiarse de distintos servicios in situ entre los
que se encuentran pruebas para medir la presión y la glucosa;
análisis de VIH/sida; revisiones para detectar el cáncer de seno e
incluso recibir ciertas vacunas. El hecho de que los servicios se
brinden en los lugares a los que se les refiere sin importar la
condición migratoria de los beneficiarios, ha sido fundamental en el
preocupante ambiente de polarización e intolerancia hacia los
migrantes que se ha registrado en algunas regiones de Estados Unidos
en los últimos años.
Los esfuerzos de canalización, información y atención en las
Ventanillas se concentran en los padecimientos de mayor incidencia
de nuestra población en EU y cuya atención es prioritaria. Al mismo
tiempo, y para atender la otra parte de la ecuación de la salud
pública transnacional, se ha incorporado al modelo de las
Ventanillas un mecanismo de preafiliación desde el exterior al
Seguro Popular. Este cierre de pinza permite un círculo virtuoso en
materia de salud que protege tanto a quienes permanecen en el país,
como a quienes migraron y regresan a sus lugares de origen en
México.
Los cimientos de esta cooperación suponen un nuevo modelo
horizontal que deja atrás formulaciones paternalistas y los
sustituye por el empoderamiento in situ de las comunidades mexicanas
en Estados Unidos. La fortaleza del modelo radica en que el trabajo
fluye de abajo hacia arriba y las prioridades locales se definen en
cada ciudad, respondiendo con flexibilidad a sus necesidades
específicas. El fin primordial es ensanchar los conocimientos de
salud preventiva de que disponen las familias mexicanas en ambos
lados de la frontera y promover su uso oportuno y efectivo. La
estrategia se basa en el hecho de que la mayoría de los migrantes
mexicanos están en buenas condiciones de salud al salir del país,
pero al mismo tiempo se encuentran entre los grupos con el menor
nivel de acceso a servicios de salud en Estados Unidos. Responde a
su vez a los retos transnacionales de salud pública de una comunidad
verdaderamente transfronteriza y que encara los retos de obesidad,
diabetes y VIH/sida, primordialmente.
Los resultados hablan por sí mismos: en 2011 y después de
invertir más de 40 millones de pesos, logramos que cada consulado
contara con un socio local estadounidense que opera cada una de las
50 Ventanillas de Salud. Esta amplia red de salud preventiva para
nuestras comunidades en el exterior, que hoy cuenta con más de 500
organizaciones asociadas, permitió que el año pasado atendiéramos a
1.7 millones de personas. A pesar de esto, no nos detuvimos ahí,
sino que hemos generado recientemente “Ventanillas de Salud
Móviles”, lo que nos permite acercarnos todavía más a trabajadores
agrícolas en lugares distantes.
Las Ventanillas constituyen una prueba adicional de la
corresponsabilidad que el gobierno de México asume en el bienestar
de nuestros connacionales en Estados Unidos. Desmitifican, además,
el discurso falso y manipulador de un polo xenófobo y nativista
estadounidense que acusa a México de promover la migración como
válvula de escape, y que culpa a los migrantes de representar un
costo para las sociedades y lugares a cuyo bienestar y prosperidad,
por el contrario, contribuyen con creces. Las Ventanillas son un
símbolo poderoso de lo que nuestras sociedades pueden hacer en
conjunto para proteger la salud pública de nuestros pueblos, como lo
demostraron cuando fueron clave en distribuir información preventiva
en español entre las comunidades mexicanas en Estados Unidos durante
la crisis de la pandemia del virus H1/N1 en 2009.
México y Estados Unidos requieren multiplicar los programas
innovadores y efectivos mediante los que organizaciones de la
sociedad civil en ambos lados de la frontera tejan redes más sólidas
y encuentren más puntos de contacto entre sí. Las Ventanillas de
Salud son un ejemplo extraordinario de lo que podemos lograr cuando
el gobierno promueve estas redes, trabaja hombro con hombro con
ellas, se mantiene comprometido con un propósito común y articula
mecanismos de corresponsabilidad con el sector privado y la sociedad
civil. Las Ventanillas representan una historia de éxito y una
plataforma para seguir mejorando la protección a la salud de
millones de mexicanos en el exterior. El reto que tenemos por
delante es usar esa plataforma con imaginación y compromiso para dar
el siguiente salto cualitativo.
Salomón Chertorivski es Secretario de Salud y Arturo Sarukhan es
Embajador de México en EU.